El océano no es un vertedero: la basura que tiramos sin control está matando nuestros ecosistemas marinos.
Autoridades recomiendan fomentar hábitos responsables desde el hogar; reciclar es el primer paso para lograr un mejor manejo de los residuos.
La actividad realizada simultáneamente en todo el país, estuvo bajo el lema “Panamá: el latido de dos mares”.
Fue liderada por MiAMBIENTE y por autoridades locales, organizaciones ambientales y empresas.
La acumulación de basura en mares, ríos y playas continúa siendo una de las principales amenazas para los ecosistemas marinos. Frente a esta realidad, cientos de voluntarios participaron este domingo en la Jornada Nacional de Limpieza de Playas, Costas y Ríos, una iniciativa que busca crear conciencia sobre el impacto de los desechos y promover una cultura de responsabilidad ambiental. “La acumulación de basura en nuestros mares representa un grave problema ambiental que no podemos seguir ignorando. Estos residuos ponen en riesgo la vida marina y contaminan ecosistemas fundamentales para el equilibrio de la naturaleza. Debemos entender que los océanos no son vertederos; son fuente de vida, alimento y sustento para millones de personas. Por eso debemos actuar con determinación, y eso es precisamente lo que estamos haciendo hoy desde muy temprano”, expresó Óscar Vallarino, ministro de Ambiente encargado, durante la jornada desarrollada este domingo. Voluntarios, entre ellos ambientalistas, ciudadanos, sociedad civil, estudiantes, universitarios, servidores públicos y colaboradores de empresas privadas, unieron esfuerzos para recolectar en la zona costera del Conjunto Monumental de Panamá Viejo varias toneladas de desechos. Entre los residuos recuperados se encontraron plásticos, materiales de espuma de poliestireno (foam), latas de aluminio, prendas de vestir, electrodomésticos, artículos del hogar e incluso restos de vehículos, evidenciando la magnitud de la contaminación que afecta tanto a los ecosistemas marinos como a la salud humana. “Evitar arrojar basura, reducir el consumo de plásticos de un solo uso y disponer correctamente de los residuos son acciones sencillas que, sumadas al esfuerzo de la comunidad, pueden contribuir significativamente a disminuir la contaminación de los océanos. Mantener los mares libres de desechos no debe depender únicamente de jornadas de limpieza; debe convertirse en un compromiso permanente de toda la sociedad para proteger la biodiversidad marina”, señaló Digna Barsallo, directora nacional de Costas y Mares de MiAMBIENTE.
Por su parte, Claudia López, estudiante universitaria y voluntaria de la actividad, manifestó que “da mucha tristeza ver esta gran acumulación de basura. Debemos comenzar a reciclar y a depositar correctamente los residuos, evitando los vertederos clandestinos.
Todo empieza por nosotros mismos; es necesario cambiar nuestros hábitos para vivir en un ambiente más saludable y proteger nuestros recursos naturales”. A esta gran jornada nacional se sumaron la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD), el Patronato Panamá Viejo (PPV), la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MIVIOT), la Alcaldía de Panamá, la Universidad Marítima Internacional de Panamá (UMIP), la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (AMPYME), el Club de Leones, la Junta Comunal de Parque Lefevre, el Instituto Panamá Norte, la Cooperativa de Servicios Múltiples de los Empleados del Canal, el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, el Consorcio Río Verde, el Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (IFARHU), la Clínica Hospital San Fernando, la Fundación AES Panamá, la Empresa Centro Industrial y la naviera CMA CGM Panamá, entre otras organizaciones que aportaron voluntarios para la recolección de residuos. “La participación de los voluntarios ha sido fundamental para el éxito de esta actividad, porque fortalece el vínculo entre la comunidad y la responsabilidad compartida de cuidar el ambiente. Esta colaboración permite visibilizar la importancia de reducir la contaminación y proteger nuestros ecosistemas.
Cuando la ciudadanía se involucra activamente en el cuidado del entorno, se fortalece la conciencia ambiental y se construye un país más limpio, saludable y sostenible para todos”, añadió Vallarino. De igual manera, Barsallo agradeció a las personas, organizaciones y empresas que año tras año respaldan esta iniciativa, no solo mediante el voluntariado, sino también contribuyendo a la seguridad y bienestar de los participantes. Destacó el apoyo brindado por los servicios de emergencia SEMM y Pacífica Salud, así como por las empresas de baños portátiles Portucan, Chelsolu y Teesa.
MiAMBIENTE continuará articulando esfuerzos para promover actividades de educación y cultura ambiental que contribuyan a reducir la contaminación por residuos en los cuerpos de agua y a preservar los ecosistemas que sostienen la vida, la producción y el bienestar de las comunidades. “Cada jornada de limpieza debe servir como un llamado de atención para reflexionar sobre nuestras acciones cotidianas.
La forma en que manejamos nuestros desechos tiene un impacto directo en la salud de los mares y en el futuro de las próximas generaciones”, concluyó Barsallo.
