La capital financiera de China acoge desde este jueves y hasta el martes 10 la novena edición de la Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE), una de las mayores citas comerciales del calendario mundial. Durante seis jornadas, el recinto se convierte en un gran escaparate donde empresas de todos los continentes muestran sus productos y buscan socios en el mercado chino.
Más países, más empresas, más espacio.
La convocatoria reúne a 162 países, regiones y organizaciones internacionales. Entre ellos hay 4142 compañías extranjeras con presencia directa en los pabellones.
El espacio también crece: la superficie total de exhibición supera los 440.000 metros cuadrados, y el área dedicada a las empresas pasa de los 370.000. Ambas cifras son las más altas desde que nació el certamen.
Gigantes y recién llegados
El perfil de los participantes es muy variado. Más de 300 multinacionales del ranking Fortune Global 500 y referentes de sus respectivos sectores han reservado su lugar en la feria. Al mismo tiempo, más de 2000 firmas pisan por primera vez el recinto, una señal de que el evento sigue atrayendo a nuevos actores, no solo a los habituales.
Una vitrina para lanzamientos
La feria también funciona como plataforma de estreno. Se exhiben más de 480 productos y servicios que se presentan por primera vez en el mundo, en Asia o en China.










Es el mayor número registrado en las nueve ediciones celebradas hasta ahora, y refuerza el papel del certamen como lugar elegido por las compañías para dar a conocer sus novedades.
Contexto de un comercio en transformación.
La CIIE se celebra desde 2018 y se ha consolidado como un evento anual centrado específicamente en las importaciones, algo poco habitual entre las grandes ferias comerciales. Esta edición llega en un momento de reordenamiento acelerado de las relaciones económicas internacionales, con cadenas de suministro en revisión y mercados que buscan nuevos equilibrios.
En ese escenario, los organizadores interpretan la afluencia de expositores como un voto de confianza: según su lectura, las empresas de todo el mundo siguen apostando por China, confían en su mercado y están dispuestas a invertir en él.
Durante los seis días de feria se espera que se cierren contactos y acuerdos entre compradores y vendedores, y que el público profesional conozca de primera mano las tendencias de consumo y tecnología que se presentan en cada pabellón.
